Materiales para alumnos

Discurso directo: teoría y actividades

Posted on: mayo 8, 2009

ALGO DE TEORÍA.

                El discurso directo y el indirecto son dos formas de dar a conocer lo que dicen los personajes.  Observa las características de cada uno en el siguiente esquema que te servirá para compararlos:

DISCURSO DIRECTO

DISCURSO INDIRECTO

 Habla el personaje y la intervención se señala mediante la raya de diálogo o comillas.  Habla el narrador; desaparecen las comillas o la raya de diálogo.  Cambian los pronombres: los de 1ra. y 2da. Persona pasan a la 3era. Persona.

 

 Los verbos de referencia van antes, intercalados o al final de la intervención del personaje.

 

 Los verbos de referencia van siempre antes de la oración subordinada que representa lo dicho por el personaje.
 Los tiempos de los verbos se relacionan con el momento en que el personaje habla.  Por eso a veces aparece el presente.

 

 Los tiempos del verbo del discurso indirecto se relacionan con el momento en que el narrador cuenta.  Este en general lo hace en pasado (dijo que…).
 Se respeta la entonación que supuestamente usó el personaje porque se reproduce su acto de habla (condenar, amenazar, preguntar, etc.)

 

 Desaparecen los signos de exclamación, los de interrogación, las interjecciones, porque el habla del narrador es informar lo que los personajes dijeron.
 Se utilizan palabras que señalan el lugar y el momento en que los personajes hablan (aquí, ahora)  Se cambian las palabras que señalan el lugar y el momento en que los personajes hablan (allí, en ese momento).

 

 

TABLAS DE CORRESPONDENCIAS DE LOS TIEMPOS VERBALES

 

Verbos en el discurso directo

 

Verbos en el discurso indirecto

Pretérito perfecto simple delmodo indicativo

 

Pretérito pluscuamperfecto delmodo indicativo.
Presente del indicativo  Pretérito imperfecto del modo indicativo.
Futuro del indicativo  Condicional
Imperativo  Pretérito imperfecto del modo subjuntivo
Presente del subjuntivo  Pretérito imperfecto del modo subjuntivo
Pretérito perfecto compuestodel indicativo

 

Pretérito pluscuamperfecto del modo indicativo

 

 

 

1-LEE ATENTAMENTE EL SIGUIENTE TEXTO:

Era 2 de marzo de 1939.  El Vaticano en pleno preparaba sus galas para la ceremonia que coronaría papa al romano Eugenio Pacelli y lo nombraría para siempre Pio XII.  Días antes, un llamado desde le Río de la Plata había revolucionado a las mujeres de la embajada en París, en mano del Doctor Miguel Ángel Cárcano desde el 37.  El prestigioso funcionario criollo debía eta vez encabezar la delegación Argentina en Roma.  Cárcano pidió a su esposa y a sus hijos –Stella, Michael y Ana Inés- que lo acompañaran en la diplomática “empresa” y las mujeres, claro, entraron en crisis: “había que estar a la altura de las circunstancias –recuerda Stella- nos hicimos vestidos paquetísimos, estábamos enloquecidas”. A las seis de la mañana, las delegaciones de los distintos países se reunieron en el imponente escenario de San Pedro. “Había personalidades de todo el mundo. Al lado nuestro estaban los Kennedy, la familia entera, porque eran muy católicos”, recuerda.  Joseph Kennedy -padre de John Fitzgerald Kennedy- era embajador estadounidense en Londres y, como su colega argentino, representaba a su país en la cristiana celebración.

Como tantos otros encuentros casuales, el de los Cárcano y los Kennedy podría haberse agotado en las rígidas formalidades de la diplomacia, pero John -apodado Jack por su familia desde siempre-, cayo rendido ante los encantos de Stella y no se detuvo hasta volver a verla. Una y mil veces. En Roma, en Paris, en Nueva York y en Argentina, en mayo de 1941. Cuando nadie podía siquiera imaginar el lugar destacado que le reservaría la historia.

- Stella, ¿Cómo empezó su relación con  John F. Kennedy?

-Fue muy incómodo.  Aquella noche, luego de la coronación, hubo una fiesta en el Palacio Colonna, donde cada embajada tenía un salón para recibir gente.  Estábamos tomando una copa y se acercó una norteamericana a preguntarle a mi padre si podía presentarme a un joven de su país.  Al rato nomás apareció (John) Kennedy, con el pelo que parecía un cepillo, y se paró frente a mí.  Tenía un jopo rubio gigante y se reía todo el tiempo.  A mí me dio vergüenza; era totalmente opuesto a los demás jóvenes de la fiesta y yo estaba con la cosa europea, que era muy distinguida y formal.  A los dos minutos me dijo muy confianzudo: “Soy Jack Kennedy y quiero salir a comer contigo”.  Yo me desmayé, por supuesto.  Y rechacé la invitación, le dije que el Príncipe Asprenno Colonna me había invitado a una boite, que era como el Mau Mau de acá, y me despedí recuerda. (…)

Revista Viva, 27-05-2001, p 40.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

2- COMPRENSIÓN DE LA LECTURA.

a- Lee nuevamente el texto y agrégale un título.

b-Reconoce las distintas voces que aparecen en él.

c- Continúa el texto agregando un párrafo corto que contenga la respuesta de J. Kennedy.

 

 

 

 

UN POQUITO DE TEORÍA.

Tal como lo señala Graciela Reyes (1994), citar es reproducir un discurso dentro de otro, es construir una representación de las palabras ajenas (o propias), transponiéndolas de un lugar (discurso original) a otro (discurso citante).  Mediante la cita, un hablante atribuye a otro ciertas palabras, pero esa atribución puede ser falsa (si hacemos decir a alguien algo que nunca dijo o nunca dijo de esa forma), aproximada (si citamos resumiendo o reconstruyendo el discurso del otro), o literal (si transcribimos exactamente lo que otro sujeto ha dicho) o ficticia (si el discurso atribuido o el locutor original son imaginarios.

El estilo directo (ED) y el estilo indirecto (EI) son los dos procedimientos de cita más frecuentes en todo tipo de texto.  ED y EI difieren tanto por su estructura sintáctica y semántica como por su valor comunicativo y sus funciones en el discurso.

En el estilo directo se reproducen las palabras de otra persona (o las propias) manteniéndolas aparentemente idénticas a como fueron pronunciadas o escritas.  En este sentido, el ED es una reconstrucción de un discurso en el que el sistema deíctico del hablante original permanece inalterado.

En el estilo indirecto, en cambio, las palabras citadas, sufren algunas modificaciones, porque quien las cita las acomoda a su situación de enunciación.  Se trata así de una paráfrasis, a veces muy libre, de un discurso ajeno o propio en el que el sistema deíctico pertenece al hablante que cita.

 

 

3. Pasa a discurso indirecto las siguientes expresiones en discurso directo, efectuando las correspondientes modificaciones:

a-  Al enterarse, el padre de Stella dijo: “No quedará piedra sobre piedra”.

b-  Los niños –dijo- están muy entretenidos jugando en el jardín.

c-  -¿Es verdad que mañana no habrá clase? –preguntó Ana Inés, pero nadie le respondió.

4-  Y la periodista le preguntó por último: “¿Se dio por vencido su pretendiente?

 

4.- En los siguientes fragmentos, reconstruye la voz directa.  Ten en cuenta el verbo de referencia usado por el cronista.

a-  Cárcano pidió a su esposa y a sus hijos –Stella, Michael y Ana Inés- que lo acompañaran en la diplomática “empresa”.

b-  Estábamos tomando una copa y se acercó una norteamericana a preguntarle a mi padre si podía presentarme a un joven de su país.

c-  Y rechacé la invitación.

 

5. Identifica todos los cambios que se producen en el pasaje de discurso indirecto a discurso directo.

6.  Agrega comillas o guiones cuando sea necesario:

1- Vete de aquí, ya mismo, le ordenó enojada su madre.

2. Le preguntó: ¿Qué cualidad se cotiza más en el periodismo norteamericano?

3. Y él le contestó:

    No.  No soy amigo de ninguna región ni de ninguna provincia.  Yo creo que se puede ser amigo de una muchacha, de un compañero y hasta de un senador vitalicio.  Pero las amistades con las provincias me parecen demasiado presuntuosas.  Jamás, agregó, he comido con ninguna.

 

4. Ella le preguntó que le gustaría ser en la vida.

 

5. Jack, contestó Stella, déjame en paz, no me atormentes.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

LEE ATENTAMENTE EL SIGUIENTE FRAGMENTO DE LA NOVELA “Pequeña ala” DE ROY BEROCAY.

Cuando salimos de clase, uno flacos dijeron que había que organizar un festival de música en la calle frente al liceo, para protestar.  Ni que hablar que me arrimé enseguida y les dije que yo tenía una banda.Parecían impresionados y me anotaron en una libreta que tenía uno de ellos.  Después me quedé a escuchar porque hicieron una asamblea y hablaron sobre esto y aquello.  (…)

Bueno, después de la asamblea me encontré con Eliana.  Ella iba caminando con un compañero de clase, un rubio que se la cree y siempre le anda contando a todos que tiene muchas minas.  Un tipo detestable.  Me pegó mal verla ahí, sonriéndole a ese imbécil y decidí intervenir.  Me arrimé y me hice el sorprendido.

-¿Qué hacés?, ¿Estabas en la asamblea?

El rubio me miró con desconfianza.

-Sí, claro – contestó ella, incómoda.

-¡Vamos a tocar en el festival! – anuncié triunfante.

Ese “vamos” Se refería a ella y a mí y claramente dejaba fuera al rubio galán.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Debes hacer lo siguiente:

1. Reconoce los pasajes que contengan expresiones en discurso directo y transfórmalos en discurso directo.

2. Identifica los pasajes en discurso directo y pásalos a discurso directo.

3. ¿Qué cambios sufrió la versión original?

 

 

 

 

 

 

 

El siguiente es un fragmento de l novela “Relato de un náufrago” de Gabriel García Márquez (1993).  Pertenece al capítulo XVI, y se titula “Historia de un reportaje”.

 

HISTORIA DE UN REPORTAJE

A habitación solo podían entrar mi padre, los guardias, los médicos y los enfermeros del Hospital Naval.  Un día entró un médico que no había visto nunca.  Muy joven, con su bata blanca, anteojos y fonendoscopio colgado del cuello.  Entró intempestivamente, sin decir nada.

El suboficial de la guardia lo miró perplejo.  Le pidió que se identificara.  El joven médico se registró todos los bolsillos, se ofuscó un poco y dijo que había olvidado sus papeles.  Entonces, el suboficial de guardia le advirtió que no podía conversar conmigo sin un permiso especial del director el establecimiento.  De manera que ambos se fueron donde el director.  Diez minutos después regresaron a mi pieza.

El suboficial de guardia entró delante y me hizo una advertencia: “le dieron permiso para que lo examine durante quince minutos.  Es un siquiatra de Bogotá pero a mí me parece que es un reportero disfrazado.

-¿Por qué le parece? – le pregunté.

-Por que está muy asustado.  Además los psiquiatras no usan fonendoscopio.

Sin embargo había conversado durante quince minutos con el director del Hospital.  Habían hablado de siquiatría.  Hablaron en términos médicos, muy complicados, y rápidamente se pusieron de acuerdo.  Por eso le dieron permiso para hablar conmigo durante quince minutos.

No sé si fue por la advertencia del suboficial, pero cuando el joven médico entró a mi pieza ya no me pareció un médico.  Tampoco me pareció un reportero, aunque hasta ese momento yo no había visto nunca un reportero.  Me pareció un cura disfrazado de médico.  Creo que no sabía cómo empezar.  Pero lo que realmente ocurría era que estaba pensando en la manera de alejar al suboficial de la guardia.

-Hágame el favor de conseguirme un papel – le dijo.

Él debió pensar que el suboficial de guardia iría a buscar el papel a la oficina.  Pero tenía orden de no dejarme solo.  Así que no fue a buscar el papel, sino que salió al corredor y gritó:

-Oiga, traiga enseguida papel de escribir.  Habían transcurrido más de cinco minutos y el médico no me había hecho ninguna pregunta.  Solo cuando llegó el papel comenzó el examen.  Me entregó el papel y me pidió que dibujara un buque.  Yo dibujé el buque.  Luego me pidió que firmara el dibujo y lo hice.  Después me pidió que dibujara una casa de campo.  Yo dibujé una casa lo mejor que pude, con una mata de plátano al lado.  Me pidió que la firmara.  Entonces fue cuando yo me convencí de que era un reportero disfrazado.  Pero él insistió en que era médico.

Cuando acabé de dibujar,  examinó los papeles, dijo algunas palabras confusas y comenzó a hacerme preguntas sobre mi aventura.  El suboficial de guardia intervino para recordar que no se permitía aquella clase de preguntas.  Entonces me examinó el cuerpo, como lo hacen los médicos.  Tenía las manos heladas.  Si el suboficial de guardia se las hubiera tocado lo habría echado de la pieza.  Pero no dije nada, pues su nerviosismo y la posibilidad de que fuera un reportero me producían una gran simpatía.  Antes de que se cumplieran los quince minutos del permiso salió disparando con los dibujos.

¡La que se armó al día siguiente!  Los dibujos aparecieron en la primera página del “El tiempo”, con flechas y letreros.  “Aquí iba yo”, decía un letrero, con una flecha que señalaba el puente del buque.  Era un error, porque yo no iba en el puente, sino en la popa.  Pero los dibujos eran míos.

Me dijeron que rectificara.  Que podía demandarlo.  Me pareció absurdo.  Yo sentía una gran admiración por un reportero que se disfrazaba de médico para entrar en un hospital militar.  Si él hubiera encontrado la manera de hacerme saber que era un reportero yo habría sabido cómo alejar al suboficial de guardia.  Porque la verdad es que ese día yo ya tenía permiso para contar la historia.

 

 

 

 

 

Luego de leer atentamente el texto debes hacer lo siguiente:

      Subraya con distintos colores las expresiones en discurso directo y en discurso indirecto.

      Encierra en un círculo las marcas gráficas del discurso directo.

      Subraya con dos rayas los verbos de referencia.

      Indica su posición respecto al discurso.

      Transforma el discurso directo en discurso indirecto e indica que cambios tuviste que realizar.

      Pasa el discurso indirecto a discurso directo.

 

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Observa atentamente la viñeta.  Crea un  texto narrativo breve en el que debes incluir las intervenciones de los personajes puestas en discurso indirecto.

 

 

 

 

 

¿Jugamos un rato?

Ahora te propongo un diálogo un poco complicadito.  En él aparecen los dos estilos de discurso referido pero le faltan los signos de puntuación propios del discurso directo.  Debes hacer lo siguiente:

a. Coloca los signos gráficos que faltan.

b- Transforma lo que está en discurso directo en indirecto.

c- Pasa lo que está en estilo directo en estilo directo.

d- Realiza las modificaciones necesarias para evitar las repeticiones.

c- Créale un título.

 

 

                     Yo te pregunté si querías decirme algo.
                     Y tú me dijiste que sí.
                     Y yo te dije ¿qué quieres?
                     Y tú me dijiste  No sé qué regalo hacerle a Andy.
                     Y yo te dije  Ah…
                     Y tú me dijiste  ¿Qué le regalo?
                     Y yo te dije  ¡No sé!, yo tampoco sé que regalarle
                     Y tú me dijiste  Pues si no lo sabes tú… ¡yo lo tengo claro!

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